El 3 de febrero de 2020, Ventura se fugó por segunda vez de la cárcel La Nueva Joya, donde cumplía una condena de 50 años de prisión impuesta en julio de 2018 por el secuestro y homicidio múltiple de cinco jóvenes de ascendencia asiática en La Chorrera, Panamá Oeste, perpetrados entre 2010 y 2011. En noviembre de 2020, la pena le fue rebajada a 30 años. El Tribunal Superior decidió de forma unánime no admitir las pruebas periciales de inspección ocular, planimetría y fotografía forense tomadas en la celda de Gilberto Ventura Ceballos tras su recaptura en 2020. Tras un amparo de garantías constitucionales presentado por el Ministerio Público en agosto de 2025, la Corte Suprema de Justicia había admitido las pruebas para ser presentadas durante el juicio oral el próximo 24 de febrero, pero hoy el Tribunal las negó. Las pruebas, donde se registró el estado de los barrotes de la celda de Ventura, que estaban vandalizados, fueron rechazadas porque 'se realizaron sin la presencia de un abogado idóneo', indicó Roiz Navarro, del equipo de la defensa de Ventura. El condenado fue recapturado diez días después en el sector El Salao de Remedios, en la provincia occidental de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica. Las víctimas de este atroz caso, que conmocionó a Panamá, fueron identificadas como: Yessenia Argelis Loo Kam (18 años), Young Jian Wu (27), Sammy Zeng Chen (19), Joel Maurio Liu Wong (19) y Georgina del Carmen Lee Chen (18).
La Corte Suprema de Panamá rechaza pruebas en caso de homicidio
La Corte Suprema de Panamá decidió por unanimidad no admitir pruebas periciales de la celda del condenado Gilberto Ventura tras su segunda fuga. La decisión se tomó en el juicio por el secuestro y homicidio de cinco jóvenes de ascendencia asiática.